
Como las margaritas sobre salen entre los verdes, tu amor es un torbellino entre las suaves brisas de mi alma. Eres el sol que ilumina mis penas, y brinda deseos de vivir a mi vida derramada. ¿Quién eres? ¿De dónde vienes? Que, con tan solo mirarme me has alejado de los brazos atroces de la muerte, de ser hojas muertas arrancadas de la huerta o ser el desecho que sin dejar rastro desaparece. Soy el verde y tu las margaritas que decoraron mis sueños, después de la tormenta, la lluvia caída y el feroz viento, llenásteis de colores mis sufrimientos.